20. Cumbres de Porto, Dos miles

Las montañas de Porto forman uno de los paisajes de alta montaña más espectaculares del noroeste ibérico. En el encuentro de las sierras Calva, Segundera y Cabrera se alzan algunas de las cumbres más elevadas del Macizo Galaico-Leonés, modeladas por los glaciares durante la última Edad del Hielo.

Entre todas ellas destaca Peña Trevinca (2.127 m), techo de Zamora y Galicia y una de las montañas más emblemáticas del noroeste peninsular. Junto a ella sobresalen otras grandes cumbres como Peña Negra (2.212 m), Moncalvo (2.044 m), Alto de la Surbia (2.052 m), Peña Vidulante (2.046 m) o Riopedro (2.028 m), auténticos miradores naturales sobre valles glaciares, lagunas y extensas montañas.

Estas cumbres conservan algunos de los mejores ejemplos de modelado glaciar de Castilla y León. Circos glaciares, valles en forma de U, lagunas de origen glaciar y extensas turberas permiten comprender cómo era este territorio cuando estaba cubierto por enormes masas de hielo.

La montaña es también refugio para numerosas especies de fauna y flora. Águilas reales, pechiazules, lobos, ciervos y una gran diversidad de aves encuentran aquí uno de sus principales refugios en el noroeste de España.

Desde estas alturas se contemplan algunos de los paisajes más impresionantes de la Alta Sanabria. Un territorio donde la naturaleza, la geología y la historia se unen para ofrecer una experiencia única de montaña.