17. Laguna de la Clara

Al finalizar la última Edad del Hielo, hace miles de años, los glaciares que cubrían las sierras Segundera y de Porto comenzaron a retirarse. Allí donde el hielo excavó profundas cubetas quedaron numerosas lagunas de montaña que hoy constituyen algunos de los paisajes más espectaculares y mejor conservados de la Alta Sanabria.

El municipio de Porto alberga uno de los conjuntos de lagunas glaciares más importantes del noroeste ibérico. Entre ellas destacan las lagunas de Lacillo, Clara, Piatorta, Pedriña, Camposagrado, Aguas Cernidas, Patos o Fueyo Grande, muchas incluidas en el Catálogo de Zonas Húmedas de Castilla y León.

La Laguna de Lacillo, situada en el Altiplano de la Sierra Segundera, destaca por su impresionante circo glaciar y por las singulares rocas conocidas como “Ollo de Sapo”, formadas por grandes cristales de feldespato y cuarzo.

La Laguna de la Clara es una de las más conocidas por su tamaño, profundidad y excelente estado de conservación. En sus aguas cristalinas habitan especies adaptadas a las duras condiciones de la alta montaña, como el tritón ibérico, mientras que sus orillas constituyen refugio para numerosas plantas y pequeños invertebrados.

Estas lagunas constituyen un valioso patrimonio geológico, ecológico y paisajístico que permite comprender la enorme huella que dejaron los glaciares en las montañas de Porto.