3. Los Molinos y el Centeno de Porto

Durante siglos, el centeno fue el cultivo más importante de Porto y la base de la alimentación de sus habitantes. Adaptado al clima frío, a la altitud y a los suelos pobres de la montaña sanabresa, ocupaba buena parte de las tierras cultivadas del pueblo.

El cultivo del centeno daba lugar a algunas de las labores comunales más importantes del año. La seitura reunía a familias y vecinos durante el verano para recoger las espigas maduras. Después llegaba la malla, destinada a separar el grano de la paja mediante técnicas tradicionales.

La paja se conservaba en los característicos palleiros, grandes estructuras vegetales que formaban parte del paisaje tradicional de Porto. Allí se almacenaba un recurso fundamental para la alimentación del ganado y numerosos usos domésticos.

Todo este sistema dependía de los molinos hidráulicos. Gracias a la fuerza del agua, el centeno se transformaba en harina para producir el pan que alimentó a generaciones de vecinos. Porto llegó a contar con 22 molinos.